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CHARIVARIA

Tiene lugar el Viernes día y termina el

en Planta Cinco - Centro Centro (Plaza Cibeles, Madrid)

Charivaria es una exposición sobre cómo se posicionan las personas en el espacio publico con sonido.

Ampliando algunos de los caminos de la iconografía, la experimentación sonora y la historia del arte, Charivaria propone relatos que se centran en el trabajo de los herreros, las campanas y sirenas, las cencerradas, la fiesta, la protesta, la música mendicante, los carnavales y ritos, para sugerir genealogías hipotéticas sobre el uso del sonido como modo de ocupación del espacio público. Estos relatos sincrónicos se formulan a partir de recursos sonoros, visuales, documentales, escultóricos y de archivo que abarcan desde los inicios de la Edad Moderna en Europa hasta la actualidad. 

La exposición parte de la idea de que el sonido es “indelimitable”, como define el escritor Pascal Quignard, “no entiende ni de paredes ni de tapices” y atraviesa lo público para introducirse en lo privado y viceversa.

A través de un recorrido histórico, la muestra saca a la luz los primeros oficios expulsados a los límites de las ciudades a causa del sonido que emitía su trabajo –caldereros, herreros, latoneros, cuchilleros y chisperos– y la apropiación por parte de las clases populares de estos ruidos prohibidos. Calderos, sartenes, cacerolas y cencerros han sido herramientas básicas de la protesta sonora desde el siglo XVII en Europa, tanto en el contexto rural como en el urbano, contra los que incumplían las normas comunitarias. El título de la exposición, Charivaria, hace referencia precisamente a uno de estos usos, la cencerrada (conocida en francés como charivari), la costumbre popular de humillar con ruido. 

En un recorrido simétrico de la exposición, se analiza la importancia de las campanas y las sirenas en la construcción de identidades y territorios y cómo, en la subversión del uso habitual de estos instrumentos de infraestructura urbana, se consiguen generar distintas ideas de gobierno. 

La muestra aborda la recuperación de los sonidos de la cencerrada en años más recientes usando obras que muestran cómo la ciudadanía quiere tomar posición en las calles. Las caceroladas que arrancaron con fuerza en Argentina tras el Corralito, se convirtieron en protagonistas contra los abusos de las clases políticas y financieras y demostraron ser una valiosa herramienta para el movimiento antiglobalización desde 2001. En mayo de 2011, los llamados «indignados» tomaron las plazas también al ritmo de caceroladas o cencerradas modernas. Algunas de las grabaciones que documentaron estos momentos de crisis sistémica se pueden escuchar en la exposición.

Charivaria se aproxima también a la cultura sonora desarrollada en torno al carro. El carro de bueyes, o “carro chillón”, es un antiguo carro de eje móvil cuyo sistema de frenado generaba un sonido peculiar, conocido como «ruido infernal» por muchos cronistas del pasado. Los ejes de aquellos carros se prestaban a ser afinados o diseñados, lo que puede ser comprendido como un antecedente primitivo del llamado «diseño sonoro».  

Una sección central de la exposición está dedicada a mostrar el trabajo de músicos y artistas que toman la calle como escenario para construir identidades subalternas, históricamente asociadas a la pobreza. Un último apartado se centra en el sonido como medio fundamental de carnavales, festividades invernales, solsticios y procesiones en distintas culturas europeas. 

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