

Han sido necesarios seis años de trabajo para que los Wallace firmen su primer trabajo, aunque durante este tiempo algunos temas ya habían sido grabados para participar en un par de recopilatorios. Solemos decir que es una pena que los grupos esperen tanto para grabar, porque suele haber una primera etapa de frescura, anterior al primer disco que se pierde sin quedar registrada en ningún sitio, sin embargo en el caso de Marcellus Wallace, creo que ha sido totalmente necesario todo este periodo para que su debut sea tan redondo como es.
Para quien no les conozca, Marcellus Wallace son un grupo que mezcla influencias Funk junto con sonidos más rockeros. Hay muchas bandas que practican este sonido, pero las mezclas siempre son delicadas, y durante estos años Marcellus han ido afinando la alquimia que les ha permitido ir utilizando las dosis justas para conseguir una música propia, que está influida por muchas cosas, pero que termina siendo única. Así en Verde es el Planeta Azul, nos encontramos con temas más puramente Funk como Para Gusto Está el Color y con otros más Disco como Y la Tierra Gritó, pero en general lo que prima es una mezcla de todo ello, Funk, Soul, Disco y Rock.
Quien conozca a fondo la historia del grupo sabe que aunque la base del grupo se ha mantenido inmutable han tenido varios cambios de bajista y últimamente han añadido vientos y percusiones a su sonido. Parece que están ahora en un momento ideal, porque las nuevas adquisiciones aportan una nueva gama de color en los arreglos de los temas que ya conocíamos y ayudan a crear un disco con muchos contrastes. Además la voz de Almudena gana protagonismo junto a la de Kike lo que hace que el disco sea aun más variado. Creo que en este aspecto están siendo muy inteligentes sacando buen partido de todos los recursos de los que disponen.
En resumen estamos ante un trabajo que recoge el esfuerzo de muchos años, grabado con mucho tiento y paciencia, esperando el momento adecuado y sin dejarse aconsejar por las prisas. Con estos ingredientes, el resultado es muy bueno, claro.
Comentario por Oskar Sánchez
Fotografía por MARCELLUS WALLACE