

La noche en los bancos de atras estaba prevista para ser protagonizada por Orion Saiph y Criaturä, pero a media mañana del viernes los primeros síntomas primero y la temida doble línea roja en el test confirmaba un positivo que iba a apartar a los primeros de la velada. Por suerte el teléfono de Granada Goblin estaba aun en llamadas recientes tras la liada en Ítaca y no hubo que ir muy lejos para poder sacar la noche adelante. Curiosamente el combo Criaturä + Granada Goblin fue el primer concierto que se canceló en el Black Bird en el lejando 2020, malogrando la presentación de Hongol, que luego nunca llegó a suceder. Así que la mala fortuna de Orion Saiph sirvió para saldar la deuda pendiente de este par.


Granada Goblin presentaban su nuevo doble single, “Tacos de Canasta / De Chamaco a Chamuco” que parece va a ser el primero de una colección que podría concluir en un CD que incluya los temas que se publiquen en este año. De momento la formación se presentó sin Tillo, un formato más macarra, que les resta la vertiente melódica y los solos que enriquecen sus composiciones. Para mi un distintivo que hace que sean aun más especiales. Sin embargo este formato de cuarteto ha ido ganando contundencia a base de rodar con él por necesidad (los horarios de trabajo de Tillo no le permiten estar siempre presente) y a día de hoy suenan también rotundos así. Una banda con una década y pico de escenario y varios trabajos publicados comienza a tener una colección de canciones que la gente quiere y corea, eso me parece lo más dificil, y en los últimos tiempos han conseguido que cada actuación se convierta en una fiesta en la que todo el mundo está entregado.
Para Criaturä era el segundo concierto como banda a pesar de la experiencia de sus miembros en otras batallas. El primero fue en el XXV de NdR acompañados de Obsidian Kingdom, un concierto en el que sonaron muy nítidos pero tal vez menos potentes que en los bancos. Curioso, el sonido de bar parece beneficiarles en ese sentido. Nos falta conocernos los temas, parece que el disco está ya terminado, pero tienen muchos recovecos y a la segunda todavía no hay favoritas claras. Nos falta tiempo para conocernos el reper. Eso sí, estuvieron muy entregados, con alguna parte aun un poco enmarañada, pero con unas muy buenas ideas sobre la mesa. Acabaron con una versión de QOTSA que puso a todo el mundo a bailar.























Los bancos de atrás son uno de los lugares más auténticos de nuestra escena. Sacado a pulso con el empuje de los propios vecinos han conseguido dinamizar la zona y que haya gente que recorra decenas de kilómetros para acercarse allí y disfrutar de la programación. Nos hace falta una iniciativa así en cada pueblo, una red de locales gestionados por la gente a la que le gusta la música, sin más intereses que disfrutar de ella. Te imaginas? Los Bancos han puesto una piedra muy firme, ojalá en más sitios le copien. Larga vida!
Texto y vídeos Oskar Sánchez
Fotos Sonia Toledano