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Seven Stages of Grief
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Mes 6: HELLOWEEN - Keeper of the Seven Keys I

Portada del Disco

En su época fue la caña, lo mejor de lo mejor. Fue la ostia en vinagre. Yo recuerdo en el colegio Mayer de Torrelavega a mi amigo Juan, que iba cantando con su walkman en el recreo siempre la misma puta canción “Wasdetain” que en realidad era “A Little time” la tercera del disco. Tendríamos igual 11 años, y ser heavy en aquella época molaba. Ahora, como mi amigo Vando dice: “los críos del reaggeton ven un heavy y gritan ¡un jebi, que pringao!” Ya no somos tan duros como fuimos y ya no asustamos ni a las viejas. Ahora, nada menos que 30 años más tarde, veo el disco con otros ojos. No está mal, pero no deja de ser la amiga fea del Keeper II.

En la Wikipedia pone que quisieron juntar ambos discos en uno, no lo sabía, y me parece que acertaron, a mí no me molan los discos demasiado largos. También, como curiosidad Wikipedia también dice que la canción “Halloween” tiene 17 solos de guitarra. Toma ya. Tremendo. El disco empieza con una intro que siempre me pareció infumable. Minuto y medio, menos mal. Le sigue “I’m alive” Mola. Me imagino a un chaval alemán escuchando la voz de Kiske delante del muro de Berlín, al que solo le quedaban ya dos años de vida, y sintiendo esa voz como un grito de aire fresco. Los punteos melódicos doblando guitarras son la caña. Aplausos. “A little time” (“Wasdetain” en el Mayer), igual es de las más míticas. La voz sigue siendo brutal, pero cuando empieza el estribillo aparecen esos coros con voz de pito que descojonan la canción, ¿a quién se le ocurrió semejante mierda? Seguro que Kai Hansen en un afán de protagonismo quería salir cantando, yo que sé. Pero muy mal. Y no es la única pifia que veo. Lo del despertador parte la canción. Sobra totalmente. Igual es una metáfora para decirle a la gente ¡Despierta! Pero frena el tema totalmente. “Twilight of the Gods” es del mismo palo, punteos largos y chulos, un poco más de protagonismo al bajo de Markus Apellidoimpronunciable, y chorros de voz perfectos y sexys. El Markus es uno de mis bajistas favoritos, intento sin mucho éxito imitarlo en la soledad de mi habitación, pero me doy por vencido y me echo a llorar. Decir que Michael Kiske era guapísimo. Tenía una melenaza rubia impresionante y parecía muy simpático. Seguro que se llevaba a las chicas a pares. Después se quedó calvo como una bombilla de bajo consumo. “A tale that wasn’t Right” es un puto coñazo. Eso de que los heavys tienen que hacer una canción lenta o una balada en cada disco me parece una gilipollez, aunque para gustos los colores. Incluso Eduardo Inda tiene miles de fans. Menos mal que llega “Future World” que es una de las mejores canciones de Helloween. Es tan buena que merece estar en el Keeper II, con la amiga guapa. Mecaguendios, la voy a poner otra vez. Todos se salen, la voz, las guitarras, el Markus… bueno, el batería drogata no, que es bastante discretito y no hace nada del otro mundo, paso tanto de él, que no se ni como se llama, ni me importa. Esta canción es un puto canto a la libertad. Se sale. En el directo “Live in the UK” la destrozan sin piedad. Protesto. “Halloween” en 13 minutos tiene de todo. Más coros irritantes, los 17 punteos de la Wikipedia, un estribillo soso… así que mejor hablemos de porqué a Kiske se le cayó el pelo. El día que vi la nueva formación de la banda sin Kiske, ni Hansen, ni el batería eskizofrénico y drogata dije ¡a tomar pol culo! A Weikaht se le ha ido la olla. Weikaht molaba con su aspecto chulesco pecholobero siempre con los botones de la camisa desatados en plan pastor albaceteño. A pesar de todo, el pavo toca de lujo, pero esto era la ostia. Imperdonable fichar a Andi Deris. Andi Deris es lo peor que le ha pasado al mundo del rock. Creo que Kiske al ver en que se había convertido el grupo se puso tan triste que perdió toda esa melenaza rubia con la que tanto ligaba. Y también parte de la voz, por eso solicitó la ayuda de la bruja buena del rock Amanda Somerville, pero ya era demasiado tarde, nunca volvió a ser el mismo. El disco acaba con “Follow the sign” Fin de la cita.

Existen ediciones con temas extra pero la verdad es que me la traen al rempampairo. Las canciones no dicen gran cosa: amor, paz libertad,… letras positivas nada reivindicativas pero que dan buen rollo. A pesar de todo Keeper of the Seven Keys mola mucho, con saltarte canciones y partes lo puedes arreglar. La formación reunida toca en Madrid el nueve de diciembre y con la motivada de la reescucha me están dando ganas de montar un autobús. ¿Alguien se viene?

Comentario por Pedro Cayón

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